A ver, sinceramente, la importación de cualquier cosa de fuera de la UE a través de correos es el infierno en la tierra.
El otro día tuve que poner una queja porque se negaban a decirme el concepto de los costos de importación que querían que pagase "en metalico y con el cambio exacto" hasta que ya lo hubiese pagado. No sé en qué cabeza cabe tener que pagar por algo antes de saber qué se está pagando.
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