Yo entiendo el valor sentimental que puede tener los juguetes artesanales pero la foto de los dos muñecos ejemplifica muy bien el fracaso de esta tienda. Esos juguetes no están pensados para los niños de hoy en día. Es como si alguien abriera un negocio de vender bloques de hielo traídos de la sierra. No. Ahora se venden bolsas de hielo que producen en su propio almacén. Que se lo digan a los fabricantes de maquinas de escribir.
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