El meme está muy bien conseguido, pero creo que hay cosas más importantes que las carreteras que deben ser financiadas con fondos públicos: la educación, la red ferroviaria...
Estas asociaciones son ridículas y desvían el problema del real. Es de la simpleza de entender la corrupción como robar dinero público, pero el sistema es más perverso y no se fundamenta en sustraer dinero público, de hecho a quien más afecta es a la competencia legitima, y al negocio de otras empresas.
El modus es el siguiente.
1.- Político que conoce la concertación de obras públicas y sus condiciones.
2.- Empresa que quiere esa licitación (porque todas las obras públicas son muy beneficiosas).
3.- Empresa que paga al político para conocer las ofertas de la competencia, o aspectos concretos de la valoración (normalmente las concesiones se dan por puntos, y algunas cosas puntúan más que otras).
4.- Político que trinca dinero para facilitar esa información, o en algunos casos incluso para influir en los técnicos que adjudican la obra.
5.- Empresa que hace una oferta casi idéntica al resto de la competencia, pero con una mejora que le garantiza el visto bueno de los técnicos y la adjudicación de la obra.
Dejando de un lado que el político comete trafico de influencias y prevaricación, yo animaría a las constructoras de este país a denunciar a Acciona y compañía por competencia desleal.
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