Pero nada de nada, más que pasearse por aquí y por allá, y quejarse de que con el reparto de competencias era muy difícil hacer su trabajo.
Increíble pero cierto.
Pero vamos que podemos esperar de un nombramiento a dedo, realizado por la rata de la albufera, para vender que como la reconstrucción estaba en manos de un militar, estaba en "buenas" manos.
En fin. Hace falta ya una comisión que investigue los pufos contractuales, que los hay y variados, en la reconstrucción mazonica.
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