En los años 90 en Madrid existía una de las mejores sanidades públicas de España. Pero obviamente en este mundo hay dos negocios muy rentables, el primero el de las drogas legales también llamada farmacia, que en algunos países se dedican a recetar opiáceos, curiosamente en países con sanidad privada. Y el otro negocio es la Sanidad.
Como son dos negocios muy rentables, alguien en la comunidad de Madrid pensó que eso de tenerlos como públicos no era rentable. Así que compró a una serie de consejeros de la comunidad, la presidenta dicen que no, pero resulta que tenía la charca llena de ranas. Y empezaron un proceso paulatino de abandono.
Eso sólo ha pasado en Madrid, curiosamente, ese proceso de abandono durante casi 30 años, ha obligado a las personas a contratar seguros médicos privados, que no son especialmente buenos, pero al menos si tu hijo necesita ir al oculista pues podía ir más o menos rápido.
Fue una decisión política, amparada por los votos, pero que poco a poco va a ser cada vez más indiferente, porque los currelas van a vivir fuera de la comunidad de Madrid, con una sanidad pública mejor, expulsados por los precios de alquiler y vivienda. Y los que vivan ahí dentro vivirán en otra realidad.
[*2*] No es un problema endémico de Madrid: la privatización de la Sanidad se lleva fragüando desde antes del pelotazo inmobiliario. Es curioso que los mismos fondos detrás de la burbuja inmobiliaria y luego la obra pública, ahora están detrás de la sanidad privada.
Ya intentaron hacerlo por la puerta de delante como indicas, en Madrid, en Andalucía y en otras CC.AA., pero la gente salió a las calles y les pararon los pies.
Ahora que están institucionalizados y con control en las Administraciones Públicas, lo hacen por la puerta de atrás: reduciendo recursos, limitando la acción de los profesionales, generando descontento y concertando con la privada todo lo que ese malestar retrasa en la Pública. Una muy mala gestión basada en no asumir responsabilidades y cederlas a terceros, que no van a responder por ello: todo regado con dinero público.
Da igual el color de los partidos: Quirón, Rivera Salud y otras franquicias autonómicas se reparten el pastel que les brindan las distintas CC.AA desde la Sanidad Pública.
Llevo más de 25 años dentro del sistema, como gestor en mi C.A., viendo el deterioro creciente de los servicios y recursos; Lo peor es que los ciudadanos cada vez somos más partícipes: el discurso en las redes sociales de que lo público está mal y no renta y que la solución es privatizar, cada vez cala más en la sociedad. Si llegamos a ese punto, sólo nos quedará arrepentirnos de una decisión que no tendrá vuelta atrás.
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