O porque la persona detrás del uniforme de camarera es genuinamente amable. Será que no me he cruzado con camareros/ras desagradables aunque ese fuera su trabajo.
Oh, ahora las camareras (o camareros, que luego se quejan pero el post tiende a dar por hecho que el hombre será el enfermo mental) no pueden gustarles ningún cliente porque Saray lo ha decidido por todas...
2 Comentarios