Tal cual, y a eso añádele presentismo, resistencia al estrés, puntualidad en la entrada que no en la salida, proactividad, jornadas de 9 horas diarias, fichar para cagar o tomar café, y una mala mirada cuando se te ocurra ejercer alguno de los derechos de conciliación familiar.
Me encantaría tener tiempo para ir por entrevistas de trabajo soltando cosas como "a mi ese salario me parece un insulto", "me parece muy bien que lo que busquéis ahorrar en salarios pero si pagáis con cacahuetes lo que tendréis serán monos", "le deseo mucha suerte al pobre que os acepte una oferta como esta, adios"
2 Comentarios