Muchas aves urbanas tienen los ritmos de sueño alteradísimos por la contaminación lumínica, incluso fuera de períodos festivos. Lo mismo con árboles de hoja caduca que crecen junto a postes de iluminación. Está demostrado que tardan más que otros miembros de sus especies en cambiar la hoja, exponiéndose a sufrir daños según bajan las temperaturas. Y te quieren hacer creer que los cambios naturales antropogénicos no existen.
2 Comentarios