Pero no gobernarán los rojos, y al final eso es lo importante. Da igual el rendir nuestros valores democráticos y posibilidades de movilidad estamental a los señoritos del cortijo. Las ovejas no se quejaron cuando los cerdos vendieron al caballo de tiro a la fábrica de pegamento, estaban contentas balando lo que les decían los cerdos.
Que no os acordáis de la noticia de la mujer que pagaba su seguro privado e iba a tener un bebé. Fue al hospital privado y cuando le dijeron lo que tenía que pagar como coopago se fue de emergencia al hospital público. A los liberales se les quita la tontería en cuanto mascan polvo.
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